Masaje Lomi Nui

El masaje hawaiano, Lomi nui, es una maravillosa manera de estimular los músculos y relajarlos. Esta forma de trabajo corporal sagrado proviene de la Polinesia.

Tiene como uno de sus propósitos relajar no sólo los músculos sino el espíritu. Es un masaje profundo, fluido y rítmico, que utiliza tanto las manos como los antebrazos, abarcando extensas zonas corporales permitiendo realizar un masaje firme y controlado.

Una de las claves del masaje Lomi nui radica en actuar al mismo tiempo sobre zonas distales del cuerpo y tratando varias zonas a la vez, ya que al cerebro le cuesta concentrarse en dos áreas diferentes y se "deja llevar" por un balanceo rítmico que ayuda a restaurar la circulación energética mejorando el estado físico, mental y espiritual de la persona.

Además de sus muchos efectos terapéuticos, estaba diseñado para facilitar a los iniciados una comprensión más amplia de sí mismos y su papel en el universo.

El lomi lomi posee un objetivo, llevarnos de vuelta a nuestra propia naturaleza, profundamente conectados con nuestra inteligencia innata, la sabiduría de la naturaleza y nuestra comunión con el Espíritu. Es una de las vías para la liberación de toda resistencia y la plena apertura a nuestro yo más íntimo y auténtico.

Beneficios:

Al trabajar sobre las tensiones musculares, ayudamos también a desbloquear líneas energéticas (meridianos de acupuntura) y articulaciones; Mejoramos el drenaje de fluidos (linfa, sangre) y optimizamos el funcionamiento de los órganos.

Sin olvidar, por supuesto, el efecto equilibrante (relajante o tonificante) que tiene el contacto terapéutico de un profesional en el cuerpo de otra persona. Una terapia que trata al mismo tiempo los niveles físico, emocional, mental y espiritual del ser humano, logrando una suave pero intensa relajación.

Indicaciones:

  • Prevenir la tensión corporal. Eliminar dolores.
  • Eliminar el estrés y la depresión.
  • Liberar bloqueos y sentimientos reprimidos.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Estimular la circulación sanguínea y linfática.
  • Mejorar la capacidad respiratoria haciéndola más profunda.
  • Aportar mayor flexibilidad a los músculos y movilizar las articulaciones